miércoles, 5 de febrero de 2014

Para ganar un partido clave y lograr el objetivo, se necesita el respaldo de la hinchada 2012


- 9 de junio de 2012, Estadio Monumental. Tres fechas antes de la finalización de la Primera B Nacional, el plantel de River Plate se entrenaba pensando en el duelo clave ante Boca Unidos. En el último entrenamiento previo al choque ante los correntinos el equipo de Matías Almeyda realizó labores de pelota parada y trabajos con la defensa. Pero los protagonistas principales de la práctica, no fueron los futbolistas; Para sorpresa de todos, fueron los hinchas riverplatense quienes captaron la atención de todos. ¿Por qué? Porque cientos de fanáticos del Millonario llegaron al Antonio Vespucio Liberti para alentar al plantel y brindar todo el respaldo posible mediante banderas y cánticos.


Los hinchas sabían que el equipo necesitaba de su apoyo, por ende decidieron organizar un banderazo con la consigna de llevar camisetas, banderas y todo lo necesario para que el entrenamiento se convierta en una auténtica fiesta riverplatense. Y así fue. Más de quinientos hinchas se reunieron en las afueras del club después de la práctica, y luego ingresaron al estadio ubicándose en la tribuna Centenario baja.



Y vaya si fue en apoyo, porque desde la cabecera del Estadio Monumental solo se escucharon canciones de aliento. Nada de reproches post eliminación en la Copa Argentina. Entre los más ovacionados, como no podía ser de otra manera, estuvieron los integrantes del tridente ofensivo (Cavenaghi, Dominguez y Trezeguet) y el 'Pelado' Almeyda. Aunque el mayor reconocimiento se lo llevó Alejandro Dominguez cuando los hinchas cantaron a modo de súplica "El Chori es de River, de River no se va".


Este banderazo también fue un cariño que sirvió a modo de regalo en la previa del cumpleaños 31 del Chori Dominguez, y que fue correspondido por el futbolista al patear una pelota a la tribuna para que al menos uno de esos quinientos fanáticos se llevara un premio por tanta pasión y semejante aguante. Finalmente el banderazo influyó en el ánimo de los jugadores, ya que al otro día River Plate puso mucho huevo y le ganó agónicamente 2 a 1 a Boca Unidos en un Estadio Monumental colmado.

Lucas Ocampos marcó uno de los dos goles de River Plate ante Boca Unidos

Más allá de la convocatoria (que fue buena teniendo en cuenta que era un entrenamiento post eliminación de Copa Argentina), la reunión de hinchas Millonarios fue un éxito ya que no hubo ninguna clase de incidentes y el ambiente fue el mejor. De cualquier manera esto no es novedad, ya que la fiel parcialidad de River Plate es un ejemplo de alentar sin provocar incidentes, ni cometer destruccionesNuevamente la hinchada más apasionada del fútbol argentino dejó en claro que a nuestro club se lo acompaña y respalda siempre. Aún en el peor momento de nuestra gloriosa historia. Porque los de River alentamos en las buenas, y en las malas mucho más.



Informe escrito por Facundo S

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